No es fácil, porque nunca sabemos por dónde empezar, si por la infancia, por un acontecimiento específico, por mi matrimonio porque allí comenzó una nueva etapa o historia, o cuando me gradué en la universidad, pero realmente no es eso, somos un cumulo de historias que se pueden contar.
La frase que me llevo a escribir, fue la que constantemente recibía en las calles, en los pasillos de la universidad mientras fui profesora, o cuando conocía a alguien y le contaba partes de mi historia, y esa frase es:” Tú has hecho de todo”
Creo que todos hemos hecho de todo, lo que pasa es que no lo contamos, o no lo escribimos, un episodio de algo que te haya ocurrido se transforma en una historia, que hoy puede ser muy valiosa, porque el mundo quiere leer y conocer lo que le sucede a cualquier persona, no solo a las estrellas del cine y la televisión. Quiere anécdotas, conflictos, dramas, comedias, escándalos todo lo que este asociado a la cotidianidad. Porque ya no eres solo la protagonista de tu vida, sino que eres la protagonista del mundo y para los demás, tu historia puede cautivar e inspirar y hasta transformar vidas.
Por eso decidí escribir y contar mi historia, en varias historias, honrando a mi familia, a los que me han rodeado, lo que he descubierto, con quienes he aprendido y todo lo que me ha enriquecido mi camino por la vida, como la música, el baile, la comida, las bebidas, las fiestas, las ciudades.
Quieres saber cómo puedes escribir tu historia, te dejo algunas preguntas, que serían el punto de partida para empezar, las que yo me hice para responderme a esa frase: “Has Hecho de Todo”
- Que hacías cuando eras niña que te divertía tanto y lo recuerdas con Amor
- Que respuesta dabas cuando te preguntaban que quieres ser cuando seas GRANDE
- Que cosas de tu vida quieres contarle a tus hijos o nietos
Por otro lado, elabora listas, aquí te voy a sugerir 7 que te pueden inspirar:
- Las personas de la familia que te marcaron con sus frases, gestos o costumbres.
- Las amigas de la escuela, de la secundaria y de la universidad, eso incluye anécdotas, travesuras, riesgos.
- Los maestros de tu vida, y eso puede ser maestros de la escuela, de actividades lúdicas, un vecino, un libro o persona en tu ciudad o tu comunidad.
- Las etapas de mujer, tu infancia, tu desarrollo, tu imagen, tu adolescencia, tus estudios, tu proyecto de vida, tus matrimonios o tus relaciones de pareja, tu madre o tu abuela.
- Las ciudades que has visitado o que has vivido.
- Las recetas de tus abuelas o la historia de tu familia y su origen, si son inmigrantes.
- Tú: simplemente como piensas o tus logros o tus frustraciones, tus momentos débiles, tus desafíos, tus enfermedades, tu éxito, tus escenarios, tu belleza, tus inspiraciones como poemas, letras de canciones, cartas o collage. También tus conocimientos, habilidades o técnicas de algún oficio.
Si te das cuenta, todas tenemos mucho para contar, porque todas hemos hecho de todo.
Mary Angel
